Entre Líneas

 Entre líneas

Cabe mencionar que ante el advenimiento de eficientes técnicas de reproducción gráfica, el mercado se vio en los últimos tiempos saturado de fotocopias color de viejas láminas y almanaques (incluso de los tradicionales de Alpargatas), viendo la luz también algunas obras apócrifas e incluso estatuillas plásticas de paupérrima calidad, que indiscutiblemente corporizan los personajes de Molina Campos, copiando a una única serie que tuvo un considerable éxito en la década del 80.

Esta indudable voracidad puesta de manifiesto por inescrupulosos y facilistas no hace otra cosa que reflejar la trascendencia e importancia que ha alcanzado la obra de Florencio Molina Campos, toda vez que si hay quienes hacen y comercializan estos productos (en cada ciudad más o menos importante del interior hay un "distribuidor" de este tipo de mercadería), es porque hay un mercado para ello.

Vaya para estos audaces ventajeros que hasta aquí han percibido pingües pero no por ello legítimas ganancias, nuestro "agradecimiento" por mantener vigente la obra de Molina Campos, y llenar medianamente un vacío cultural. Va de suyo, porqué no, una advertencia para que cesen en su accionar, ya que han cambiado los vientos que favorecían estas actividades, y la justicia está, como lógicamente corresponde, del lado de quienes ostentamos la verdad.